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22 noviembre, 2013

Rock & denim: década a década


EN EL DIA DE LA MUSICA:  22 DE NOVIEMBRE...

Seguimos la pista de la ropa DENIM para viajar a través de la historia de la moda y explicar su conexión –estrecha e indisoluble– con los movimientos culturales, las tribus urbanas y, por supuesto, con la música.
 
TOM WAITS

Éste es un recorrido a través de quienes hicieron del jean una segunda piel con la que se acabó identificando la juventud. Los inspiradores de una estética inconfundible con banda sonora propia que han marcado el ritmo de cada década, desde los años cincuenta hasta la actualidad.


A la izquierda, un pantalón cinco bolsillos de NUDIE JEANS, modelo Average Joe-Organic Dry Brown Selvage (179 €). Sobre estas líneas, cazadora LEVI’S modelo WasteLess (150 €).
LOS ‘50: Tejano rey  

1950
El denim no es invención de los años 50, pero es durante esta década cuando se hace universal. Un look que por primera vez en la historia muestra el cine en los años cincuenta para vestir a sus protagonistas y con el que aparecen los líderes musicales que catapultarán a la fama la televisión y la gran pantalla. Elvis Presley lo hará a ritmo de rock and roll. Su mayor irreverencia fue vestir con jeans no por necesidad, sino por gusto, como lo harán desde entonces la mayor parte de los adictos al jean. La prenda desde entonces conquistará los armarios convirtiéndose en el símbolo de la juventud. El mundo se transforma y con él su estética. La pieza fetiche será el cinco bolsillos, con botones y teñido en un profundo azul índigo en sus dos versiones: recto para ser llevado con botas, y de pernera ancha combinado con zapatos bicolor y una imprescindible vuelta en el bajo. La cazadora Perfecto, la camiseta imperio utilizada hasta entonces como ropa interior y las botas cerraban el look rebelde con el que se identificó la juventud de ambos lados del Atlántico, que expresaba su manera de ver el mundo moviendo las caderas al frenético ritmo del rock and roll.
Short vaquero efecto Used de PEPE JEANS, modelo Kala (70 €); pantalón de HILFIGER DENIM modelo Marlena Blue Star; sandalia CHIE MIHARA modelo Cristi (232,50 €); blusa modelo Kent de PEPE JEANS (85 €).

LOS ‘60: Chic pobre
El aspecto pulido del denim de los cincuenta sufre su primera transformación a la que se rebasa la frontera de los sesenta. A medida que las letras se hacen más comprometidas y reflejan la desconfianza con el sistema, el tejano cobra un aspecto más desgastado, reflejo de la historia vivida de quien lo lleva. Una trayectoria que con el tiempo hace que se adapte a su cuerpo como un guante y que en él se reflejen todas las experiencias del camino. La imaginación será el arma que hará del cinco bolsillos una pieza distinta e irrepetible añadiéndole parches y decorándolo como un lienzo en blanco. La silueta de trompeta más amplia en el bajo será el trendsetter de Woodstock  y el imprescindible de la líder de Jefferson Airplaine, Grace Slick, de la intensa Janis Joplin, de Bob Dylan y el básico de Georges Harrison, que llevará combinado con americanas de terciopelo y una cada vez más larga cabellera y barba. Como los dandis, esta generación de músicos parecía dar la espalda a todo lo que tuviera que ver con el aspecto endomingado de prendas recién estrenadas que tanto despreciaron los bohemios de mediados del XIX, estetas que daban sus trajes nuevos a sus criados para que los utilizaran y adquirieran un aspecto vivido. El tiempo le sentará bien al tejano, como al buen vino, y será un must de un estilo que se empezará a conocer como “chic pobre”. Jane Birkin lo utilizará por primera vez como prenda de noche sacándolo de su contexto y será con lo único que aparezca en la portada del disco de Serge Gainsbourg Histoire de Melody Nelson (abajo), en 1971. Una imagen que recoge todo el legado de la profunda transformación que ha sufrido esta pieza a lo largo de la década. Un periodo, por cierto, en el que el tejano asaltará los armarios femeninos de los que ya no saldrá, siendo por primera vez las mujeres las responsables del 50% de sus ventas.  
 

Arriba, americana masculina de ACNE JEANS; zapatilla modelo Chuck Taylor All Star Washed de CONVERSE; pantalones ARMANI JEANS (245 €).

LOS ‘70: El imperio del ‘unisex’
La década de los 70 mantiene el look desgastado dando un giro hacia la ambigüedad.  Las chaquetas son pequeñas y ajustadas, tanto o más que los pantalones que se ciñen a la cadera, y delatan una silueta que juega claramente a la confusión de géneros. Una estética que refleja la revolución sexual y el talante fuera de convenciones del mayo del 68, que se materializará en dos tendencias: la 100% tejanera, californiana y lisérgica, que dispara las dimensiones del bajo de los pantalones de manera tan amplia y generosa que se conocerá como pata de elefante, imprescindible en bandas como Led Zeppelin o Deep Purple; y la acuñada por el punk y su descendencia, que apuesta por los pitillos tan desgarrados como el sonido de sus temas. Ésta es una década en la que de una manera significativa las voces femeninas saltan del coro al centro de la escena, iniciando la feminización de un universo hasta entonces mayoritariamente masculino. Patti Smith, ambigua, provocadora y poética a partes iguales, será uno de los iconos que desde entonces más ha influido en la moda gracias a un look que parece fruto de compartir armario con el novio. La camiseta de rayas, la camisa blanca, la americana masculina y las Converse tobilleras son sus básicos. Un estilo que la moda, entrados ya los años 80, denominará Oversize.  An Demeulemeester es una de las diseñadoras en la que se ve una huella más profunda del estilo Patti Smith. A finales de la década, el tejano ha ganado todas las batallas. Es el inicio de una industria millonaria y, según se mire, el  principio del fin de la contracultura.

Gafas modelo Clubmaster de RAY-BAN (189 €); botas SENDRA; cinco bolsillos de ARMANI JEANS y americana de BURBERRY LONDON (495 €).

LOS ‘80: ‘Glamourjeans’
Parecía que se había visto todo en lo que al tejano se refería, pero lejos de ello los ochenta acuñaron su propia manera de llevarlos y de hacerlos. Por primera vez en la historia, los tejanos se teñirán de color negro y se venderán rotos y desgastados. O lo que es lo mismo: con la historia hecha, al menos, en apariencia. La industria de la moda, que se empieza a apoderar del mítico jean, lo someterá a todos los tratamientos imaginables para darle el aspecto que hasta entonces se conseguía tras la continua y fiel convivencia con ellos. Franco Moschino fue uno de los primeros diseñadores que lanzó un tejano roto, una pieza que no por ello resultaba más económica sino que por el contrario multiplicó su precio. Los jirones y el aspecto usado causarán furor desde los escenarios a las pistas de baile , recuperando el estilo rockero de los 50 a lo George Michael, o combinado con perlas y tacones como lo hará Madonna. El giro que dan los 80 hacia estilos más elegantes y glamurosos se refleja tanto en la música como en la moda.  El tejano pulido de los 50, pero con los tratamientos de los 80, se retoma como un básico que se combinará con prendas de vestir y con zapatos, como es el caso de Morrissey, en los Smiths. Camisas, polos y americanas giran en torno al cinco bolsillos, que en muchos de los casos ha dejado atrás los botones para sustituirlos por la más práctica. cremallera.

Desde la derecha, jean de REPLAY RED SEAL (240 €); foulard de PHILIPP PLEIN (250 €); collar de obsidiana y plata de THOMAS SABO (298 €) y camisa modelo Fosset de PEPE JEANS (89 €).

LOS ‘90: Jean radical
Los 90 sorprenden con dos estéticas contrapuestas de música enfadada y desgarradora, que se viste atentando contra las leyes del buen gusto, si es que después del punk había sobrevivido alguna de ellas. El grunge recupera muchos de los elementos de la contracultura de los 70 filtrado por la  revolución del punk en la que el Do it yourself va a ser la máxima, dando una imagen fuerte y provocadora. Kurt Cobain se enfundará el clásico de cinco bolsillos roto, gastado y ligeramente ancho, que combinará como hicieron sus antecesores beatniks con la camiseta marinera y las deportivas de loneta, más unas siempre llamativas gafas de sol.  Abrigos de pelo, chaquetas de lana, camisas de cuadros y gorros de lana serán las prendas que cerrarán este look alejado de desfiles pero que la pasarela persiguió y reinterpretó añadiendo muchos ceros a prendas que intentaban recuperar el aspecto de las de mercadillo. Por otra parte, desde la costa Oeste de EE UU, llega el look Gangsta, que aparece ya en los 80 con los primeros raperos aficionados a combinar ropa deportiva con joyas de oro, como Run DMC o Public Enemy, en la década de los 90 evoluciona hacia una estética mucho más agresiva, inspirada en la indumentaria de los presos afroamericanos de las cárceles californianas. Tejanos ultra dimensionados, los baggy pants, varias tallas por encima de la correcta, llevados sin cinturón y mostrando la ropa interior, serán las señas de identidad de  los supervivientes de los presidios y la estética que asumirán los líderes del hip-hop. Tupac entonará la larga salmodia de sus incisivas letras enfundado en ese look. Una imagen que transformó la moda de la década, que ya no paró de aumentar la talla de los pantalones y de todo el guardarropa. Un look imposible de desvincular de las campañas de publicidad de Calvin Klein, que le hizo multiplicar sus ventas de jeans y de ropa interior a partes iguales. 


Foulard de LOUIS VUITTON; salopette de G-STAR (189 €); shorts de LEVI’S RED TAB (59 €) y cazadora DIESEL.

LOS ’00: Vintage
El siglo XXI parece más interesado en el pasado que en el futuro, el estilo vintage causa furor, y en pleno imperio de la música electrónica surgen personalidades que recuperan –aunque sea en apariencia–, el aire fresco y decididamente personal alejado de las fórmulas cada vez más similares que promociona la industria musical. El excéntrico Devendra Banhart (neohippie, neopsicodélico, neofolk y neo casi todo) toma el testigo del “chic pobre” a lo George Harrison, que combina el pantalón tejano con prendas de vestir y collares étnicos. Por un instante parece resurgir la contracultura desde su lado más espontáneo, algo que le permite al cantante nacido en Houston y criado en Venezuela licencias estilísticas como el maquillaje, los pendientes o asistir a emisiones televisivas luciendo vestidos femeninos por encima de sus tejanos, algo que ya había hecho en su día Kurt Cobain. Por otra parte, Britney Spears, Gwen Stefani y Alicia Keys acumulan premios Grammy y actuaciones en la MTV enfundadas en tejanos de firma completamente destrozados, ajustados como un guante gracias a la aplicación de la lycra u oversize siguiendo de cerca la resaca del estilo hiphopero. Las cinturas cada vez más bajas mostrarán primero la ropa interior y, luego, los tatuajes en una carrera inspirada en la estética carcelaria y que diseñadores como McQueen acuñarán en sus trabajos con el nombre de Bumsters, la silueta que probablemente acabará por identificar la década.

Desde arriba y en el sentido de las agujas del reloj: gafas modelo Jansson de OLIVER PEOPLE; chaleco modelo slim de G-STAR (139,90 €); jean REPLAY (169 €); camiseta MANGO (19,99 €).

LOS ’10: ‘Forever’ jean
La segunda década del siglo XXI da una vuelta más de tuerca al estilo vintage, acentuando la mirada nostálgica que el inicio de la nueva era lanza a tiempos y estilos pasados. Las letras y voces inspiradas en el soul recuperan también los peinados con volumen cardado, el eyeliner y una silueta glamurosa fronteriza entre los 50 y los 60, de la que Amy Winehouse y más recientemente Lana del Rey son sus principales iconos. El furor tejanero en el que se vieron casi todos los tratamientos pensables para aplicar al denim queda a un lado y se vuelve al  pantalón alto de cintura, ajustado a las caderas y tobillero, que además puede estar declinado en colores, como el rosa o azul pálido.  El cuerpo se subraya sin abandonar la comodidad gracias a la aplicación de derivados de la lycra, hábilmente integrados entre las fibras del tejano, siendo los jeaggins –híbrido del jean y el legging– la prenda estrella durante el último verano. La tecnología será el mejor aliado del estilo vintage y sus altavoces las estilizadas imágenes de estas nuevas divas que han acuñado un interesante look síntesis de varias décadas pero revisadas para la retina contemporánea. Camisas abrochadas hasta el cuello, tops de cuello halter, polos y cazadoras tejanas muy ajustadas junto a tacones de vértigo redondean este look mediatizado hasta el infinito a través de la redes sociales, enfundadas en unos imprescindibles y eternos blue jeans.  




 

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